Esta esencia es mi recomendación para esos periodos en que el cuerpo y la mente andan al límite: épocas de mucho trabajo o estudio, cambios de estación, o simplemente cuando uno se siente agotado y “sin pilas”. Un baño de inmersión cálido con equinácea y ginseng siberiano envuelve en una sensación reconfortante que reconforta el cansancio y deja una agradable sensación de bienestar.
El ginseng siberiano se asocia tradicionalmente con la vitalidad y el rendimiento físico y mental, y la equinácea aporta esa sensación cálida y protectora; juntos, con un toque de jengibre, hacen de este baño un pequeño “recargador de energía”. Su aroma transmite optimismo. Yo lo recomiendo sobre todo en invierno y en temporadas de mucha exigencia, y combina muy bien con los aceites esenciales de eucalipto y menta.
Es un producto suizo, dermatológicamente probado, sin parabenos ni aceites minerales, pensado para toda la familia. No hace espuma, así que también sirve para hidromasajes. Importante: es un producto de bienestar sensorial, no un medicamento; no sube las defensas ni trata enfermedades. Ante un malestar, consulta a tu médico.
¿Buscas un baño que te recargue en las épocas pesadas? Escríbeme por WhatsApp. Soy consultora independiente certificada de Swiss Just; te asesoro sin costo y la compra la haces en mi tienda oficial, con envíos a todo México.









Valoraciones
No hay valoraciones aún.